En las comunidades del sur de San José es muy notorio los problemas financieros, escasez de dinero para cubrir las necesidades básicas, a lo cual se suma los problemas en el hogar en donde se tiene la ausencia del padre, en muchos de los casos, y un clima de violencia y ausencia de amor.

El adulto responsable de los niños, una persona que ha sido abusada y no ha recibido amor de sus padres, está poco capacitado para guiar apropiadamente al niño. Se repite entonces el patrón destructivo: niño abusado se convierte en adulto abusador. Como resultado el niño no recibe estímulo para permanecer en el programa educativo, y se produce gran deserción escolar y de la enseñanza secundaria.

A lo anterior se le suma los factores de riesgo social: la prostitución a temprana edad, la venta y consumo de droga así como el robo, negocios ilegales y más.

Respuesta : En el año de 1995, Chris Dearnley, un profesional graduado de la Universidad de Harvard en Administración de Empresas, observó la gran necesidad que tenían los chicos de estas comunidades y decidió empezar a hacer algo por su cuenta.

Empezó de una forma simple en la comunidad de Concepción Arriba de Alajuelita, en donde cada sábado por medio, Chris y unos cuantos voluntarios se reunían en el parqueo del Centro Cristiano Canaán para presentar un show de títeres a los pequeños, en donde se les trasmitía principios y valores de provecho para sus vidas. También se jugaba fútbol por un rato, las niñas saltaban cuerda y otros juegos propios de su edad. Luego de uno hora y media de actividad se compartía un almuerzo caliente y un refresco con todos ellos.

El proyecto empezó con treinta y cinco niños de escasos recursos y en riesgo social. La visión era no solo venir por un cierto tiempo y hablarle a estos niños de que había esperanza para sus vidas, sino que se requería de un compromiso a largo plazo en donde no solo se enseñara el amor de Cristo sino también se modelara y se viviera. Era necesario que estos niños tuviera la presencia de adultos interesados en sus vidas, y que vinieran por mucho tiempo. Era la única forma de hacer un impacto a largo plazo, y formar ciudadanos de provecho.